Siempre pido postre, y estoy acostumbrada al postre, tal vez porque al azúcar me hace tener mucha energía. Olvido que solamente provoca en mí el tener calorías difíciles de quitarle al cuerpo, pero energía simplemente temporal.
Por el contrario, cuando llego al restaurante, en realidad lo que pido es el platillo fuerte, porque en mi inconsciente es lo que en realidad deseo. Algo que tenga de todo: tanto las proteínas que necesito como los complementos que siempre le dan sabor a todo.
Hoy definitivamente tengo que tomar la decisión de cambiar el postre que siempre me preparo yo cuando estoy en casa (porque es lo mas "fácil" de preparar) y debo empezar a exigir ese platillo fuerte.
Hoy pienso cambiar el postre por un platillo fuerte.
Recomendaciones: Hay que tener mucha fuerza de voluntad para resistirse a un postre, ¿no?... pero el postre, hay que recordar... es un rico dulce que viene al final...
=)
sábado, 9 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario