lunes, 11 de agosto de 2008

Preparando una salsa

Preparando una salsa al lado de mi amiga

Termine pensando que...

Eras tu el color rojo que ni en pensamientos podriamos quitarle al tomate, pues no podemos imaginarlo de otra forma.
Eras tu la vena que tenia que quitarle al chile, para que no fuera demasiado picante
Eras tu las lagrimas que aun con lentes nos hacia llorar...

Y vuelves a ser la poesía que un dia te escribi.

La que ahora me hace comer queso cottage...

¿Compartirás en algunas semanas mas conmigo el postre? ¿Caminarás por aquellos pasillos de nuevo conmigo? ¿Y que pasará despues de que se acaben de nuevo los chocolates?

Me siguen gustando tu sonrisa y tus ojos... me encanta cenar contigo.

Terminando de cortar el tomate, el chile y la cebolla, lo depositamos todo en una cazuelita... y asi deje ir también mis pensamientos...

Comentario del sous-chef: Las salsas mexicanas a veces pueden ser tan dulces como irritantes.

No hay comentarios: